El dictamen del Comité Económico y Social Europeo (CESE) sobre la prevención de la delincuencia juvenil, los modos de tratamiento de la delincuencia juvenil y el papel de la justicia del menor en la Unión Europea, de 15 de marzo de 2006, incluye una interesante reflexión sobre las causas que pueden llevar a un menor a delinquir. El CESE reconoce que no hay un camino único para garantizar la integración social de los jóvenes infractores, como tampoco hay fórmulas infalibles que garanticen que una persona perfectamente integrada no pueda protagonizar conductas antisociales; partiendo de esa base, concluye que, aunque no existe consenso entre los expertos sobre las circunstancias que pueden originar este comportamiento, sí que puede hablarse de motivaciones basadas en diversos factores económicos y socio-ambientales, entre los que destacan estas ocho causas:
Hay oficios tan antiguos como la creación del ser humano. Como saben, la labor de mercader ha estado presente en todos los tiempos, del otro oficio más antiguo mejor no diré nada, para no restar interés a la importancia de este escrito. Es en los mercadillos donde se produce una aglomeración de gentes que propicia la aparición de los y las carteristas, que hacen su arte del oficio del choriceo en estas situaciones.
"No hay nada más difícil de hacer, más peligroso de realizar o más incierto en su éxito que tomar la iniciativa en la introducción de un nuevo orden de las cosas”
Maquiavelo
Ya lo decía Maquiavelo, es difícil gestionar el cambio y con la Justicia Restaurativa, no podía ser diferente. Siempre he considerado esencial poder transmitir al ciudadano de forma sencilla y eficaz, qué es esta justicia y en que consiste porque si son en alguna ocasión víctimas o conocen a alguna, tendrán claro que esta justicia es beneficiosa, ya que viene a corregir las muchas carencias del sistema tradicional con respecto a las que sufren el delito y sobre cómo abordar el impacto del hecho delictivo.
Ya se han recogido más de 1000 firmas a nivel estatal para mostrar el desacuerdo de la comunidad universitaria con la implantación del grado en seguridad, que la Universitat de Barcelona ha pactado impartir junto con el Institut de Seguretat Pública de Catalunya.
El atentado más antiguo que se ha documentado hizo explosión la nochebuena de 1800 al paso del carruaje de Napoleón y Josefina Bonaparte en la calle St. Nicaise, de París, cuando el matrimonio se dirigía a la ópera, para asistir al estreno de La Creación, de Haydn. Un grupo de realistas de origen bretón –que eran partidarios de reinstaurar la monarquía de los Borbones que finalizó tan abruptamente con la decapitación de Luis XVI, en 1793– colocó una machine infernale [un ingenio militar que ya se había utilizado en el siglo XVI, cuando el ejército español sitió la ciudad flamenca de Amberes] cerca del Palacio de las Tullerías. La bomba escondida en la carreta estalló unos segundos después de que pasara a su lado la comitiva del Primer Cónsul [no fue proclamado emperador hasta 1804], que salió ileso, pero mató a cerca de veinte personas, además de ocasionar cuantiosos daños materiales en las viviendas de esta rue y de romper los cristales de las cercanas Tullerías.
Los policías, criminólogos y expertos en ciencias forenses, sabemos lo importante que es la cadena de custodia en toda investigación que se realice. No respetarla puede tirar por la borda muchas horas de concienzudo trabajo. Es una labor minuciosa que no depende de una única persona.
Todos los fines de semana hay detenidos por esta clase de delitos, generalmente por superar el límite de alcohol permitido pero también por excesos de velocidad. “Lógicamente”, cuando el detenido es una persona conocida o famosa, esto genera más revuelo en la sociedad. Este “lógicamente” lo digo con reticencias porque el infractor sea o no famoso, es un ser humano y como tal puede cometer los mismos errores que el resto de la población. La diferencia quizá pueda estribar, en que el que detengan a un famoso genera “morbo” y da para vender muchos minutos en televisión, cosa que no ocurre si Pepito Pérez, comete el mismo delito. También es cierto que si se es conocido, eres o puedes ser un ejemplo para el resto de los ciudadanos, pero eso es todo y dicho esto, no estaría mal recordar aquella frase tan elocuente, “quien esté libre de pecado que tire la primera piedra”.
Durante el siglo XVI, los países escandinavos pusieron de moda unas jarras, a las que llamaban mug, donde tomaban las bebidas muy calientes; como aquellos tazones solían decorarse con las facciones más grotescas de un rostro humano, de ahí procede el origen etimológico del doble sentido que tiene, hoy en día, la palabra inglesa mug, designando tanto a la taza donde se toma el desayuno como, de forma muy coloquial, el careto de las personas.










